''Estoy aquí'' y el problema es que no estás. Y no hablo de físicamente. Se puede estar cerca de alguien sin necesidad de presencia física. Pero en tu caso no hay ninguna de ellas. Al revés.
''Estoy aquí'' y el problema es que no te quedas. Eres como ese tío que usa la cama para follar pero nunca se queda a dormir. Solo que en esta ocasión en lugar de usar la cama, me usas a mi. Duele.
''Estoy aquí'' pero no lo parece. Eres una presencia imperceptible. Apareces. El mundo parece menos malo cuando apareces, pero entonces desapareces. El mundo vuelve a ser una pesadilla cuando desapareces. Pero lo que más duele es cuando apareces, pero yo no parezco ser necesaria a la hora de aparecer para ti.
''Estoy aquí'' pero no conmigo. Estás, te veo, lo sé. Pero no para mi. Ese es mi convencimiento, observo en silencio como estás para todos, pero no para mi. Aún así, intento auto convencerme de que te importo, de que no lo haces intencionadamente. Pero ahí esta ese miedo. ¿Y si lo está haciendo intencionadamente por otra? Después de todo, tampoco lo evitas intencionadamente.
''Estoy aquí'' y aún así me siento fría. Tú estas frío. Llevas una semana sin decirme te quiero. Llevas más de una semana sin decirme que eres mío (sabía que no lo eras, pero tenía esa ilusión). Llevas más de una semana sin demostrarme que mis miedos son infundados. Llevas más de una semana en lo que parece, el proceso de dejar de quererme. (Si es que me quieres, me da miedo preguntártelo).
''Estoy aquí'' pero tengo miedo de que dejes de estarlo. Sí. Miedo. Mucho miedo. Yo cada vez te noto más frío, distante. Y tengo miedo de que mientras yo me vuelvo loca de miedo por chorradas, tu te vayas.
Porque el mayor miedo de todos es que sí me quieras, pero mientras me quieres a mi, te enamores de otra.
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